Gorgias o de la Retórica de Platón
(Atenas 427-327 a.C.)
Es una especie de rutina o de costumbre. Por lo tanto, el arte no entra para nada.
Tiene por objeto procurar el recreo y el placer.
Ser lacónico tiene mayor virtud.
El orador es incapaz de superar a un perito.
El orador presume, es decir, su apariencia se posiciona por encima de la virtud.
Es menester que el orador sea justo, al hacer acciones justas.
El orador hace lo que juzga oportuno.
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